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Las cinco fases de la superación del trauma

Esta semana estamos sufriendo muchos ciudadanos de este país el enfrentamiento con una situación traumática. Llevábamos meses pidiendo medidas, y cuando llegan, se produce una catarsis general. Cierto es que cuanto más tarde se toman las medidas, más duras son, pero no parece que haya campo para tanta sorpresa.

Y he recordado el famoso modelo de la doctora Kübler-Ross, donde se especificaban los 5 fases de una persona ante una situación traumática, sea la muerte de un pariente, el anuncio de una enfermedad terminal o algo de una gravedad semejante. A nosotros nos han dicho, por enésima vez, que la economía está mal, muy mal y que como el país está al borde del abismo (como ya lo estuvo en Julio de 2010 y en Agosto de 2011), las medidas para corregirlas son …. 93 páginas de BOE. En principio, nadie debería sorprenderse por el anuncio (cuantas veces lo hemos leído en los periódicos), y mucho menos que se tomen medidas. Pero el país está traumatizado.

Por eso, me he vuelto a mirar las 5 fases del modelo Ross para ver donde podemos ubicar a la sociedad española.

El primer paso ante el trauma es la NEGACION. “Esto no me puede estar pasando”. Esta etapa ya la pasaron algunos hace 3 años. ZP negó la crisis hasta mediados del 2010. De hecho, los bancos la negaban en 2008 y se “pasaron de frenada” en el crédito hasta el primer trimestre del 2009. Y en encuestas del CIS durante los años 2009 y 2010 se daban situaciones curiosas. La gente, a la pregunta ¿Cree Ud. que hay una crisis?, en el 80% de los casos respondía “Sí”. Y a la siguiente pregunta ¿Le afecta a Ud. la crisis? también el 80% respondía “No”. O sea, se negaba el tema. Hay crisis pero no va conmigo. Si el 25% de la población activa está en el paro, el 75% tiene un trabajo. Algunos ya dijimos hace tiempo que “Venecia se hundía”. Pero hoy ya parece que todo el mundo lo acepta. No se puede negar. Con el aumento del IVA, la sensación es que hay crisis para todos. El primer paso está cubierto.

El segundo paso es la IRA. Ya tuvimos algo de esto hace 1 año, con el 15-M. Luego bajo el nivel, porque la negación aún funcionaba, pero ahora vuelve con más intensidad. Y hay que buscar un culpable fuera. Siempre el culpable es otro. Y cuanto menos se conoce el origen o los mecanismos que han desencadenado la crisis, más sensación se tiene de que uno es el inocente que está recibiendo las bofetadas. Muchos españoles, que ahora de verdad se han visto afectados por el tema, y que parece que no tenían previsto que les afectara, salen a hora a la calle. O sea, que tenemos aún a una parte de la sociedad en este punto.

El tercer paso es la NEGOCIACION. La realidad es obstinada, como dijo el filósofo, y no se conoce ningún caso en que su negación haya llevado a su modificación. ¿Cómo podemos haber llegado a esta situación? ¿Qué hemos hecho mal, y aquí entramos todos, unos en mayor medida y otros en menor medida? En esta fase están ya los empresarios. Ya saben que no hay más crédito. Ya saben que la demanda se retrae. Ya saben que los impagados aumentan. Y muchos particulares también están ya aquí. Otros aún tienen que llegar.

El cuarto paso es la DEPRESION. La realidad es la que es y hay que admitirla. Somos más pobres de lo que pensábamos. Producíamos cosas que nadie iba a comprar, comprábamos cosas con dinero que no teníamos, y muchas de ellas de importación (¿más baratas?¿más elegantes?) con lo que cada vez debíamos más dinero a unos señores extranjeros, y éramos felices. No queríamos trabajar por menos de 1.000 € aunque produjéramos por 500 €. Teníamos más de 40 canales de televisión autonómicos, fiestas en los pueblos y carreras de Formula I ¿Y ahora qué?¿Qué va a ser de nosotros? Dicen los manuales que en estos casos es malo “intentar animar al doliente y que mire las cosas por el lado positivo”. Hay que asumirlo y darse cuenta de que efectivamente, casi hemos tocado fondo. Efectivamente, nos han intervenido (y esperemos solo que en Agosto no nos llegue la intervención total). Y hay que salir adelante.

Y el quinto es la ACEPTACION.  Ya  hemos dejado de negarlo, nos hemos cabreado y hemos mandado a todos los banqueros a los tribunales, hemos visto que en el fondo también éramos parte del problema, y al final hemos aceptado que somos más pobres de lo que pensábamos. Ya  estamos en disposición de ponernos las pilas y volver a tirar hacia adelante, en el nuevo entorno que aparece, muy distinto al que dejamos atrás.

Cuanto más tardemos en llegar aquí, cuanto más tiempo perdamos en buscar fuera responsables en vez de aportar soluciones, cuanto más tardemos en ver que hemos de cambiar los modelos de ahorro y consumo, cuanto más sigamos soñando, como los esclavos de Nabucco, en los perdidos jardines de Jerusalén, más tardaremos en arrancar.

Pero también es aquí donde los gestores públicos (Poder Legislativo, Poder Ejecutivo) deben de trabajar más. Algunos actores económicos (grandes empresas, ciertos sectores, muchos españoles de la calle) podrán levantarse con su propio esfuerzo. Pero otros (parados cuya situación les ha llevado a niveles muy duros, incluso al desahucio de su vivienda; PYMES y autónomos ahogados por Administraciones que no pagan ) no podrán levantarse por su propio pie. Ahí no valen medidas económicas de libro, la aplicación estricta de las leyes o decir “Lo siento mucho, yo no quería pero me lo imponen”. En lo que haga falta que se cambien las leyes. En lo que haga falta y con las posibilidades (mínimas) que nos dejan , que se promueve la inversión, el empleo y la empleabilidad. Pero lo que no es soportable es la condena a la exclusión social. Que nuestros políticos tengan ideas, que pongan en marcha “las meninges” no solo para aplaudir o abroncar, sino para aportar soluciones. No digo “subvencionar sin límite”, sino ayudar a quien se quiere ayudar. Y esos diputad@s han sido elegidos para  hacer las leyes que sirvan para tirar adelante el país, no para calentar sillones. 350 padres de la patria pensando, teniendo en cuenta que son , teóricamente, los mejores de sus partidos, son mucha gente generando ideas. Que se ganen su sueldo. Y si va a legislar Europa y no ellos, que dediquen el tiempo a crear el marco donde la gente (personas físicas o jurídicas) puedan salir de su “depresión”.

Y la necesidad de la aceptación vale también para los empresarios y las PYMES. Cuanto más tardemos en darnos cuenta que se acabó el crédito fácil (¿Por qué a mí? Si sigo ganado dinero), que los mercados están cambiando(¿Por qué mi producto no se vende?), que hay que incrementar la productividad (¡Pero si sigo haciendo lo mismo que antes!) más tiempo estaremos lamentando y mas tardaremos en ponernos en marcha.

Planificación personal y empresarial. El entorno ha cambiado y no volverá a ser el que era. Ideas nuevas para tiempos nuevos. Duros pero nuevos. Y por nuevos, con un atisbo de esperanza.

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