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Autónomos: Aviso para navegantes

IRPFEste post será corto, pero, como su título dice, es solo un aviso para los autónomos de cara al IRPF que se pagará en junio de 2016.

Muchos pensarán que hasta junio aún falta mucho tiempo, y que ya se verá en ese momento que hacer. Es el típico problema cultural: Planificar parece una “limitación” de la propia libertad, pues me estoy obligando a hacer determinadas cosas. Y la planificación financiera ya ni se plantea.

Pero, en este caso, no faltan 6 meses, faltan menos de 20 días. El día 31 de diciembre se cerrará el año fiscal para muchas sociedades y para todas las personas físicas. Y muchos autónomos pueden no haber previsto la sorpresa del IRPF.

En el mes de julio de 2015, se redujeron las retenciones del 19% al 15%. Como noticia era muy interesante, en tanto en cuenta la liquidez percibida aumentaba sensiblemente. Pero las retenciones solo son un pago a cuenta del impuesto final a liquidar. Y los tipos de IRPF solo se redujeron en un 0,5% en la parte estatal, quedando en manos de las autonomías la reducción de la parte autonómica. Y ninguna autonomía ha reducido su parte del pastel, que no están los tiempos para regalos.

Por lo tanto, frente a una reducción de los tipos de IRPF del 0,5%, las retenciones se han reducido en un 4%. ¿Y la diferencia? Pues nos la vamos a encontrar en junio. Y para muchos será una sorpresa muy, pero que muy, desagradable.

Así que solo queda planificar. Hacer ya ahora una primera estimación de cuánto va a subir la factura en junio, y ver qué posibilidades hay de reducir esa factura.

Ciertamente, las posibilidades son pocas. Solo quedan, a día de hoy y a ver cuánto duran, la deducción por vivienda adquirida antes de 2013 y algunos vehículos de inversión para jubilación, como los Fondos y los Planes de pensiones. Poco es, pero algo ayuda. En un caso reducimos efectivamente la factura fiscal, y en el otro postergamos el pago de los impuestos, el famoso “diferimiento”. Y todos tenemos claro que si el que un cliente atrase un pago nos perjudica, lo que estamos hacienda es atrasar el pago de la factura fiscal, y por lo tanto en algo nos beneficiamos.

Hay otras herramientas posibles. Un autónomo que presente sus declaraciones no por el criterio de devengo, sino por el criterio de caja, puede atrasar los cobros hasta el mes de enero. Con ello difiere al próximo año la carga fiscal. No reduce la factura, pero atrasa el pago.

O sea que todo se reduce a planificar. Como decía el filósofo Augusto Comte: “Saber para prever y prever para proveer”. Y si no se sabe, lo mejor es preguntar. Porque el listo es el que pregunta, mientras el tonto se mantiene en su ignorancia. Pregunte a su asesor fiscal cuánto subirá la factura y qué opciones hay.

Si se puede encontrar el método de reducir la factura, perfecto. Si no se puede reducir, intentar diferir el pago. Y si no se puede ninguna de los dos, pues empezar a hacer el “rinconcito de dinero” para cuando llegue el verano.

Buen puente de la Constitución.

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