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Digitalización de la tesorería (V): Financiación y riesgo

financiacionLlegamos al último nivel de gestión de la tesorería, unas áreas donde la digitalización tiene un doble sentido.

La financiación “pura”, no ligada a operaciones comerciales, exige un control que, sin duda, puede ser manual, y entre las herramientas está Excel, pero cuando una empresa comienza a tener un determinado tamaño, los distintos tipos de financiación y de riesgo (entendidos como riesgo de firma, de interés o de cambio) y prever el impacto que en la tesorería va a tener el creciente número de operaciones hace que su gestión requiera de un esfuerzo de seguimiento importante.

Conocer en cada momento el riesgo que se ha asumido en las financiaciones es importante, pero tanto o más lo es prever el impacto que en nuestras cuentas corrientes van a tener las amortizaciones de préstamos y los cargos de intereses (y a sensu contrario, las inversiones de excedentes financieros y sus intereses a nuestro favor.

Uno de los problemas asociados a las financiaciones viene derivado de la carga de intereses en las financiaciones a tipo variable, que suelen ser las más habituales en el mundo empresarial. En momentos como el actual nadie piensa en el riesgo de una variación de los tipos de interés, pero cualquier cambio en esos tipos va a modificar el importe a pagar en las liquidaciones de intereses.

Y ligado a este concepto de financiación, podemos hablar del confirming. No es, como se suele decir, un medio de pago sino una financiación opcional que nuestro cliente puede tener. Pero es necesario controlar que disposición se está haciendo de esas líneas por parte de nuestros clientes, para controlar los documentos de confirming emitidos y la disponibilidad de las líneas utilizadas, incluso para calcular a posteriori que las comisiones que vamos a recibir del banco por la utilización que han hecho los clientes son correctas.

Estas financiaciones vía préstamo o similar no son el único componerte de nuestro riesgo bancario. Junto a ellas tenemos los “riesgos de firma” o avales. Una herramienta que comporta unas liquidaciones periódicas de comisiones, y que en muchas empresas, por la falta de control, suelen seguir vivos más allá de la extinción de la obligación que cubren, pues suelen ser gestionados por los departamentos que los necesitan (normalmente áreas ligadas a producción o ventas) y no directamente por el área de tesorería. Por lo tanto se debe controlar no solo el cargo, sino la fecha de vencimiento esperada, la verificación con el departamento pertinente de si la necesidad de mantenerlo persiste o no, y del seguimiento, por parte del departamento de tesorería, de su rescate en el proveedor y de la cancelación del riesgo.

Y cada vez más las empresas, en cuanto tienen un cierto tamaño, acuden a sistemas de cobertura de tipos de interés o de tipos de cambio. Operaciones como los CAP, los swaps o los FRA para cobertura de riesgo de intereses son cada vez más habituales. Y su seguimiento no es simple. No es solo cuestión de que el banco haga una liquidación y la verifiquemos. Es necesario seguir la posición de riesgo y prever el impacto en nuestra tesorería de las liquidaciones previstas, ya sean a favor o en contra. Y respecto a los tipos de cambio, las operaciones de aseguramiento, o la compra de contratos de seguros, opciones o futuros, son cada vez una herramienta más habitual incluso en las medianas empresas. Las necesitamos para los cierres de balance, según el PGC, pero también para prever ingresos/pagos futuros.

La utilización de nuestro ERP, y si no es suficiente, de TMS que cubran estas necesidades de información va a tener un ROI inmediato para la compañía, pues, aparte de evitar errores de seguimiento, va a eliminar muchas horas/persona de trabajo que es necesario, pero que perfectamente se pueden reducir.

Pero toda esta tipología de operaciones tiene una vertiente diferente en cuanto a digitalización. Es habitual que al recibir la liquidación de un préstamo o de una inversión, o el cargo de un aval o la liquidación de un swap, el tesorero quiera ver el contrato inicial firmado. Y eso supone acceder a archivos físicos y recuperar un documento. En ese punto, la digitalización de la información reflejada en los contratos nos va a permitir un rápido acceso a esa información. De hecho, en los procesos de digitalización de gestión documental, uno de los primeros procesos que se abordan suelen ser, por nuestra experiencia como implantadores de este tipo de sistemas, los documentos relacionados con escrituras y con contratos bancarios. ¿Objetivo final? Reducir el gasto de tiempo en tareas de bajo valor añadido (archivar y desarchivar documentos de forma ordenada) para centrarse en lo que efectivamente añade valor.

Hemos intentado con toda estas entradas poner de manifiesto como la digitalización y los sistemas de información pueden ayudar a las empresas a “aumentar su productividad”, eliminando tareas sin valor añadido, realizando de forma automática determinados procesos, y aumentando su control sobre las variables que afectan a la tesorería, tanto desde el punto de vista de saldos en cuenta corriente, la idea más básica, hasta el control y seguimiento de su riesgo bancario y de todos  los costes asociados a la operativa financiera.

 

Grupo Choice desarrolla e implanta sistemas TMS, en diferentes entornos tecnológicos, que cubren las necesidades del área de tesorería de las compañías y grupos de empresas, desde la recepción (o envío) de información bancaria hasta la gestión de operaciones de financiación comercial, financiación pura o herramientas de cobertura de riesgos.

 

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4 Comentarios en Digitalización de la tesorería (V): Financiación y riesgo

  1. Hola! Una consulta: Es posible reclamar y recuperar el importe cargado de más en los avales una vez vencida la obligación y el aval? Es decir, el aval tiene una fecha concreta de vencimiento y se entregó el original meses posteriores a dicha fecha.

    Saludos.

  2. Francisco Matin // 9 Agosto, 2016 en 13:02 // Responder

    Hola En principio NO El banco puede aducir que mantiene la obligación en su libro de avales al no haber recibido el original Lógicamente si el importe es alto vale la pena intentarlo pero el banco no estaría obligado. A sensu contrario podría exigirse
    que el banco cumpla su obligación tras el vencimiento si ha cobrado comisiones

  3. Entonces es algo un poco inconcreto. No comprendo porque el producto, una vez vencida la obligación del aval en una fecha concreta, se sigue cargando comisiones si el banco ya no tiene ninguna obligación; y más, que una vez entregado el original (aunque sea meses más tardes) se niegen a devolverte las comisiones cargadas fuera del periodo que tiene dicha obligación. No entiendo demasiado esta forma de funcionar. Es como penalizar una obligación finalizada por entregar el original más tardes. Y en algunos casos, creo que no hace ni falta entregar el original.

    Saludos.

  4. Francisco Marin // 9 Agosto, 2016 en 17:21 // Responder

    Los avales se rigen por unas reglas que hoy día son las que son.Hablamos de un DOCUMENTO FÍSICO que está registrado en el libro de avales del banco generando riesgo con lo que supone por Basilea III . Y que por su normativa para ser dado de baja exige disponer otra vez del documento original emitido Y el banco para forzar la recuperación…pues carga comisiones porque el riesgo para el sigue vivo
    Por otro lado quien recibe el aval lo guarda como”oro en paño” en sus cajas de seguridad Si has tenido que recuperar un aval suelen tardar entre 10 y 15 días en tenerlo disponible
    Y si no tiene ninguna obligación Crees que el cliente se preocuparía en ir a recuperarlo?
    Tampoco dice mucho en favor del cliente que tenga un aval abierto consumiendo su riesgo bancario y tarde meses en acordarse

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