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Cláusulas suelo y formación financiera

clausula-sueloEn estos días ha sido publicada la resolución definitiva del Tribunal de Justicia de la UE, sobre las clausulas suelo, contradiciendo al Tribunal Supremo español, y estableciendo su nulidad desde el momento de la constitución de la obligación hipotecaria. Y todo ello porque la condición se ha considerado abusiva.

Esta es otra víctima de la QE europea y del Sr Draghi. Porque cuando los tipos de interés estaban al 5% o 6%, nadie consideraba esto abusivo. Y entonces cuando se firmaba una hipoteca nadie daba esa situación por posible. Pero llegó un momento en que lo fue. Y una clausula pactada entre las partes devino, (del verbo devenir, según la RAE: llegar a ser.), porque antes no lo era, “abusiva”.

Bueno, pues no queda nada más que felicitar a los que ahora pueden solicitar el reembolso de los intereses pagados en exceso. Lamentablemente, yo tenía en su día mi hipoteca al 14%, llegó a bajar a un 8% pero nunca vi el suelo.

Y lo que pienso son dos cosas. Primero, que quizás los ingleses tienen razón cuando dicen que Europa se pone por encima de su capacidad de legislar. Un tribunal europeo le puede enmendar la plana al Tribunal Supremo español. Y ahí queda la cosa para el futuro, para bien o para mal.

Y lo segundo es que quizás hemos hecho el ridículo ante otros europeos. Los españoles, ignorantes financieros por naturaleza o con poca tendencia a la lectura, aunque sea un contrato bancario, somos capaces de ir a Europa a reconocer que no nos leímos las condiciones de la hipoteca, o que la firmamos sabiendo que una clausula era abusiva y que ya alguien nos arreglaría el entuerto.

Y algo similar pasa con un tema que está dando vueltas en las redes sociales. Una persona se queja que su banco le ha cobrado 39 € por un descubierto. Ciertamente el descubierto era solo de 0,75 €.  Por lo tanto, es como para cabrearse. Pero esa persona, cuando dio de alta su cuenta y firmó el contrato ¿No miró las condiciones? ¿No se preocupó de que operativa iba a tener con la entidad? Y lógicamente cualquiera puede imaginarse, con el anonimato que dan las redes, las opiniones que se pueden leer.

La incultura financiera de este país es algo recurrente. Y la desidia en la relación con los bancos es mayor. Y cierto, los bancos no ayudan.

Es habitual, en la relación con las entidades desde un punto de vista empresarial, que, en una renovación de póliza, por ejemplo, el banco solo te adelante información, si es que lo hace, sobre el tipo de interés. Nada sobre comisión de estudio, comisiones de no dispuesto, tipos de demora… Poca información. Y muchas veces la empresa no pide más detalles. Si eso pasa en una empresa, que no pasará con un particular.

Eso sí, el particular puede reclamar por la actitud “abusiva” del banco y hasta lograr que lo firmado quede en nada. Se le considera un ignorante al que hay que proteger. Pero a la empresa (o al autónomo) no se le perdona ni una. Se le considera, por definición, un experto financiero. Y por tanto, con capacidad para informarse.

Por parte de las entidades algo se va a arreglar. El 1 de enero de 2018 entra en vigor MIFID II. Para muchos de los que nos leen unas siglas sin sentido. Es la directiva europea (siempre Europa, ahora para bien) que va a marcar los niveles de exigencia de formación del personal bancario para poder asesorar a cualquier ciudadano en un proceso de inversión de sus ahorros. Nadie podrá vender un producto sin tener la capacidad y obligación de conocerlo a fondo. Y si añadimos la exigencia de transparencia en la información a dar al cliente, el ciclo se cierra, teóricamente, para bien del usuario.

Pero por ahora solo hablamos de inversión de ahorros. Ciertas personas podrán informar y cerrar un contrato de cuenta corriente (riesgo 1 en una escala de 6) y solo cierto personal podrá asesorar y cerrar contratos de niveles 5 o 6 en la escala de riesgo). Pues bien, con toda la información y transparencia exigida, volverá a aparecer el ciudadano que se queje de los 39 € de descubierto.

Y es que, si no hay una cultura financiera previa, la persona de la entidad y el cliente hablan en idiomas diferentes y solo son capaces de transmitirse parte de la información.

Parece que se prepara una ampliación de MIFID dirigida al endeudamiento. ES decir, para negociar una hipoteca el banco deberá tener personas con la capacitación suficiente para explicarle a un cliente a que se está comprometiendo con la firma. Pues bien, seguirán apareciendo clientes que aducirán ignorancia sobre los compromisos asumidos. Porque si no hay cultura financiera no se entiende (bueno, a veces no se quiere entender) lo que se oye.

Para algunos, muchos temas ligados a la crisis de las hipotecas, de las clausulas suelo y otras no son más que temas derivados de la incultura financiera. No saber o no querer saber que compromisos se asumen y luego ir con “el cuento de la lágrima” a decir “yo no sabía, yo no entendí, a mí no me explicaron…” y si hay masividad en la petición, que un juez diga. “Es verdad, son tontos y hay que excusarlos”.

Claro que el conocimiento, formar a los ciudadanos desde la infancia en cultura financiera, supone unos compromisos y parece que es mejor económicamente ser (o pasar por) tonto.

 

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4 Comentarios en Cláusulas suelo y formación financiera

  1. No me considero un inculto financiero. Recientemente he intentado negociar el clausulado de un préstamo hipotecario (antes de la firma) sin éxito. Muchas veces no es una cuestión de incultura sino de abuso de poder, te ponen a firmar clausulados abusivos sobre los que el cliente poco podamos decir, o lo tomas o lo dejas,… y si vas a la entidad de enfrente más de lo mismo. Por eso esta indefensión tiene que ser protegida en los Tribunales

  2. Senén Quindós Lindín // 26 diciembre, 2016 en 12:30 // Responder

    Estoy de acuerdo con el comentario anterior. En un entorno de tipos de interés del 6%, el hecho de firmar un contrato que incluye una claúsula suelo de 4% o 5% y un techo de un 15% no implica estar de acuerdo con las condiciones propuestas. Es un trágala, lo tomas o lo dejas, en un un desequilibrio abismal en las posiciones de poder de las partes, que la Justicia debería corregir defendiendo a la parte más débil de la relación contractual.

  3. Senén Quindós Lindín // 26 diciembre, 2016 en 16:54 // Responder

    Por otro lado, si he entendido bien las informaciones que circulan por ahí, el Tribunal Europeo no dice que las cláusulas suelo sean abusivas en todo caso. Tan sólo se limita a aclarar que si una cláusula suelo es considerada abusiva por un tribunal, para lo cual tiene que haber demanda, esta lo es desde el principio de la relación contractual (cosa que parece lógica a todas luces)y debería retrotraerse al momento inicial y no desde una fecha determinada (mayo de 2013) haciendo sonrojar al Tribunal Supremo por una decisión amparada en un supuesto quebranto para los bancos (no opera este principio cuando el quebranto afecta a una economía doméstica, en forma de desahucio). Y es que el carácter de abusiva debe ser “per se” y no en función de la coyuntura.

  4. Francisco Marin Cano // 30 diciembre, 2016 en 0:08 // Responder

    Gracias por vuestros comentarios. Y os doy mi opinión. Efectivamente, vivimos en un país de oligopolios donde parece que no cabe más que firmar un contrato, o no entendiendo las condiciones o sabiendo que es injusto y luego protestar. Judicializar las relaciones comerciales por encima de los contratos aduciendo que el otro me engaño no es bueno, aunque en casos es necesario. Las reclamaciones sobre las clausulas suelo, que en algunos casos eran realmente blandas y en otros casos más duras, solo empezaron cuando los tipos cayeron muy por debajo de lo que el mercado esperaba. Hasta entonces, nadie reclamó, sea por desconocimiento sea por despreocupación. Casi fue el Telediario el que empezó la campaña con aquellas noticias “Los españoles no pueden aprovechar las bajadas de tipos de interés”. Ya se había olvidado aquella noticia de portada “Los españoles tendrán que pagar N € más cada mes por su hipoteca”
    ¿Era buena, en su momento, la decisión de tomar una hipoteca a tipo variable, con el riesgo de interés que implica, pero con una clausula suelo más o menos alta? Esta frase, el 70% de los españoles no lo entiende, porque su cultura financiera no se lo permite (tipo variable, riesgo de interés, clausula suelo. Cuando los tipos subían, se reían los que tenían el tipo fijo. Cuando los tipos bajaron más allá de lo que es racional en el mercado (el dinero al 0% no tiene sentido) paso un tiempo en que nadie hablaba. Y luego, insisto, en que alguien dijo que era un abuso y llegamos aquí.
    Cierto que estamos en un oligopolio bancario. Cierto que las condiciones del banco son lentejas: si las quieres las tomas y si no las dejas. Cierto que puede haber clausulas donde el banco aprovecha su fuerza y coloca condiciones draconianas. Pero de esto deberían quejarse más las empresas y autónomos que a los particulares. Porque a estos les protege el derecho y la justicia (no lo entendían, abusaban de ellos, …). Derecho que por cierto no se aplica a empresas y empresarios, que se nos da por “listos”. Además, los particulares tienen más oferta comercial para sus préstamos que las empresas, que sufrimos el oligopolio con gana.
    No es bueno ni judicializar la política ni politizar la justicia. No es bueno establecer relaciones comerciales, y luego incumplirlas porque “no entendí una cláusula”, o “la cláusula ahora considero que era abusiva”
    Por eso considero que la formación te hace más competente, más exigente pero también más responsable

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