Blog económico financiero de Grupo Choice

Al final, Popular ha sido absorbido. Y ahora ¿Qué?

Hace ya algunos meses publicábamos una entrada que figura al pie (Mi banco se fusiona) y que era ya un primer aviso sobre lo que era una situación que se ha confirmado: el Banco Popular ha sido absorbido por el Santander.

No vamos a reiterar los avisos que ya en aquel momento hacíamos, y que se centraban en los tres puntos que un director financiero se ha de plantear en cualquier fusión/ absorción. Y ojo con la situación actual de Liberbank.

Cualquier situación de este tipo puede ofrecer puntos buenos (coyunturales) y puntos menos buenos (estructurales)

Puntos buenos. El primero es que, por el momento, se anuncia que los equipos de gestión de riesgo van a seguir trabajando por separado, y con sus criterios anteriores. Esto da una cierta tranquilidad para las operaciones en curso y un plazo mayor (quizás uno o dos años) para planificar y ejecutar la búsqueda de fuentes alternativas.

El segundo es que Banco Santander, y más aún su presidenta, tiene experiencia en el mantenimiento de segundas marcas. La actual presidenta de Santander lo fue en su momento de Banesto, como segunda marca, un banco que orientó al mercado de las PYMES. Y Popular tiene como valor adicional que siempre se había enfocado a este mercado. Por lo tanto, podemos volver a pensar en un plazo, quizás dos o tres años, en que las dos entidades sigan teniendo presencia en paralelo.

Y ¿Cuáles serían los puntos malos? El primero es un futuro problema de acumulación de riesgo de ciertos clientes en las entidades. Hace pocos días un colega me comentaba              que un gran banco le había rechazado la financiación de unas facturas de una gran empresa (que patrocina a uno de los grandes de la Primera División de futbol) por el riesgo que la entidad tenía acumulado con ese cliente (financiación directa e indirecta, comercial y financiera). No es un problema de la solvencia del cliente, es un problema de la entidad. Y lo que pasará cuando los dos bancos se fusionen es que ese límite de concentración de riesgo se acercará más.

El segundo es que, cuando llegue el momento de la gestión unificada, los criterios de riesgo de la entidad resultante, que serán los criterios de Santander, pueden ser muy distintos a los de Popular. No olvidemos que cada entidad sigue sus criterios, bajo la supervisión del Banco de España y de las autoridades europeas, para establecer sus sistemas de riesgos y garantías a la hora de dar financiaciones. Y ahí el cambio puede afectar.

Y en tercer lugar nos encontramos con un empobrecimiento de la oferta de financiación. Cada vez quedan menos entidades, y por lo tanto menos opciones. Quizás sea el momento, de una vez, de intentar encontrar fuentes parabancarias a la financiación. Algo que es difícil para las PYMES, la mayoría con menos de 10 trabajadores y sin un plan de negocio claro que poner en la mesa a la hora de dirigirse a un inversor, sea mediante crowdfunding o mediante inversores P2P.

Y como se habla mucho de las futuras reclamaciones a Banco Santander, y del precio de un euro, les recomiendo la lectura de este artículo del profesor Manuel Conthe. Y no lo olviden. Por orden del BCE el FROB redujo el capital y le dio un valor de 0. Y el Santander hizo una puja por 1 euro.

Como decía Aute : “Pasaba por aquí y no me pude resistir”

 

Lecturas recomendadas

Mi banco se fusiona

Artículo de Manuel Conthe

Y para oir

Pasaba por aquí

Deja un comentario.

Tu dirección de correo no será publicada.


*