Blog económico financiero de Grupo Choice

Sobre los tipos de interés de demora

2 universos paralelosUna reciente sentencia de T.S. ha declarado abusivas, y por tanto nulas, las clausulas en préstamos personales que fijen un tipo de interés de demora superior al interés de la operación en dos puntos.

Esta limitación sólo se aplicará a préstamos personales a consumidores, y sólo a aquellos que no tengan una garantía real. Es decir, se excluyen los préstamos hipotecarios, que según la Ley 1/2013 tienen el tipo de interés de demora limitado al triple del intereses legal del dinero. Por otro lado, los consumidores tienen limitado el tipo de interés para el caso de descubiertos al interés legal del dinero multiplicado por 2,5 (Ley 16/2011 art 20.4). Como se ve, tres situaciones, tres tipos de recargos a aplicar

Reiteradamente hemos dicho que vivimos, en el mundo del Credit Management y el riesgo del cobro, en dos universos: el de los consumidores y el de las empresas y empresarios (la morosidad: dos universos paralelos). Es lógico que la Ley pretenda defender el que es, a priori, más débil en la relación, que es el consumidor. Y ahora aparece una nueva línea de protección en el caso de las demoras en el pago de préstamos personales. Por ahora, hay dudas de si los saldos morosos de tarjetas de crédito también tendrán esta limitación, por la especificidad del medio de pago. Pero parece lógico que se plantee como indiferente si la deuda se ha contraído mediante un préstamo personal (one-shot: Se firma y se recibe el dinero) o por disposiciones sucesivas (revolving : se dispone, se liquida todo o parte, se vuelve a disponer…). Y hay que tener en cuenta que el tipo habitual por demoras o saldos pendientes financiados en tarjeta de crédito es del 2%…mensual. Solo queda la discusión de si un préstamo personal es asimilable a la disposición de una tarjeta de crédito

Esta noticia es sin duda buena para los deudores con problemas de liquidez (que lamentablemente son muchos). Pero no es muy buena en un momento en que se pretende reactivar el mercado de préstamos al consumo, una interesante vía de rentabilidad de las entidades, que pueden obtener 4 o 5 puntos más de rentabilidad que en operaciones a Pymes.

Al diseñar estas operaciones, o los controles para aceptarlas o no, las entidades ya cuentan con un cierto porcentaje esperado de morosidad, al que aplicarían un % de demora y un porcentaje de pérdida definitiva (irrecuperables).

Pero si uno de estos factores varia, ya sea mayor morosidad, menor retribución de la morosidad o mayores insolvencias, sólo hay una solución: subir los tipos. Es como en los seguros: si aumenta la siniestralidad, lo pagamos todos: Los que tienen accidentes y los que no. Pagan justos por pecadores. Por lo tanto cabe esperar que los tipos de salida de este tipo de préstamos suban.

Lo que no parece lógico es que se fije un nuevo tipo de límite, dos puntos con carácter fijo, frente a otros tipos de financiación como son los préstamos con garantía real, o a los tipos de descubierto en cuenta corriente.

Eso sí, en esta medida, lo tienen más claro las entidades bancarias que las compañías financieras, porque el banco siempre puede cargar la cuota del préstamo en la cuenta del cliente, generar un descubierto en cuenta y cobrar después el tipo de descubierto, que este año es del 3,5% (tipo legal del dinero) x 2,5 = 8,75%. Sin embargo, la compañía financiera puede encontrarse con una devolución de la cuota directa y pura.

No hay duda de que esta protección al consumidor va a ir creciendo. Parece ser la línea de los tiempos. O sea que no parece lejano el momento en que los tipos de demora a aplicar se alineen todos a la baja, en esos dos puntos adicionales. Y por lo tanto los credit managers que actúen en el mundo de los consumidores deberán analizar en detalle que tipos de demora se establecen en los contratos de compraventa de precio aplazado, porque estos pueden ser considerados directamente préstamos personales, por su estructura y objetivo.

Pero hay algo que puede ser más preocupante. Algunas ideas que se ven en los medios de comunicación anunciadas por los gestores / futuros gestores de país propone que los autónomos y pequeños empresarios / empresas tengan la condición y las protecciones que las leyes fijan para los consumidores ¿Se imaginan eso? Pensemos que el 94,5% de las empresas españolas tienen menos de 10 trabajadores ¿Cómo se van a plantear las entidades la financiación a conceder? ¿Cómo cuadraría esa asimilación con los intereses de demora de la ley de Morosidad? ¿Vamos a ir contra las directivas europeas? ¿Es simplemente otro “brindis al sol” para pescar en el rico caladero de las pequeñas empresas?

A veces se hacen propuestas que a primera vista parecen idóneas y que suenan muy bien, pero que no soportan una “segunda derivada”, aunque son capaces de decidir papeletas.

Cambia el entorno, porque está ya cambiando, y los credit manager no van a quedar al margen. Nos deberemos ir olvidando del “Business as usual”

Deja un comentario.

Tu dirección de correo no será publicada.


*