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La olvidada póliza multibeneficiario

muchos usuriosCuando hablamos de centralización de tesorería, hemos de plantearnos en primer lugar el ámbito de centralización que se plantea. Podemos hablar de centralización geográfica, en el caso de que una empresa, a nivel de país, tenga múltiples ubicaciones de cobro y pago; de centralización jurídica, en el caso de una organización con diversas sociedades, o de una mezcla de las dos. Y obviamos la centralización a nivel internacional, cuya complejidad incorporaría otros elementos adicionales.

Cuando hablamos de centralización jurídica, una herramienta muy útil y que últimamente vemos poco utilizada es la póliza de crédito multibeneficiario.

Una póliza de crédito multibeneficiario es aquella en la que varias sociedades, o sea varias personas jurídicas, de un mismo grupo de empresas suscriben todas ellas una única póliza de crédito, pudiendo utilizar el límite de crédito indistintamente entre ellas, con la única limitación del saldo total. Es decir, las sociedades A, B y C, titulares de esa póliza multibeneficiario de 10 M€ podrán usar de la forma que se desee ese límite de 10 millones, según las necesidades que cada una de ellas tenga en cada momento.

Los beneficios de esta herramienta son claros. Hoy las necesidades pueden ser de 5 M, 2M y 3 M para cada una de ellas, y mañana de 3M, 5 M y 2 M. Como no se supera el límite de 10 M, la distribución está resuelta. No hace falta que una sociedad con menos necesidades le traspase fondos a otra, pues el balanceo es automático al estar dentro del mismo contrato de póliza.

Es fácil ver que no es lo mismo tener 3 pólizas en tres sociedades que sumen 10 de riesgo que tener una sola póliza de 10.

Otro beneficio claro es que las posibles comisiones sobre el saldo no utilizado se reducen al consolidarse la utilización en una sola póliza.

Y claramente, la negociación con la entidad, acumulando el negocio que las diferentes compañías pueden aportar, debe de llevar a la obtención de mejores condiciones de tipo y comisiones.

Este tipo de herramientas conlleva algún tipo de exigencias que hay que solventar a priori. Hablamos de una centralización de tesorería y por tanto tiene que haber una figura de tesorero central que coordine el uso de este límite de crédito, para evitar que, por descoordinación entre las compañías, se supere el límite total definido. Los problemas que pueden aparecer son:

1.-La distribución de los costes generados. El coordinador de la tesorería central debe dotarse de herramientas para distribuir los costes de liquidación de la póliza. El banco hará una única liquidación, y será el coordinador central quien, en función del uso que haya hecho cada entidad, deba repercutir los costes de liquidación generados. Esto no es solo importante desde el punto de vista de control de los costes de dada compañía, sino incluso dese el punto de vista fiscal, para que quede claro que no se están moviendo costes/ingresos de una compañía a otra, sino que la imputación de costes responde a una realidad económica subyacente.

Conscientes de esta necesidad, los sistemas de tesorería de Grupo Choice están dotados de herramientas para el seguimiento detallado de las pólizas multibeneficiario, con las liquidaciones totales y las diferenciadas por compañía participante según su utilización individual.

2.- El reparto entre las compañías del límite de crédito. El coordinador de tesorería debe distribuir el límite máximo que cada compañía debe utilizar, con base en las necesidades que hayan reportado cada una de ellas. Cada compañía deberá tener ese límite como referencia. Y si alguna compañía, en un momento determinado, necesita más y otra menos de ese límite, el balanceo puede ser automático. Suele ser una práctica habitual que se penalice a quien ha necesitado más de lo que tenía previsto. Así, si el tipo de la póliza es del 4%, y una compañía ha superado su saldo utilizado, por el saldo medio superado se genera un coste interno adicional, “penalizando” la falta de previsión. Pensemos que ese exceso de utilización, en una situación normal, hubiera supuesto un excedido en póliza que gracias a la figura de “póliza multibeneficiario” se ha cubierto a costes de la póliza y no de descubierto. Y ese cargo interno, se convierte en un “ingreso” generado por el departamento de tesorería central.

3.- La gestión de CIRBE. Hablamos de una organización que tiene estructurada una tesorería centralizada. Por lo tanto, cuando a nivel de CIRBE las entidades financieras imputen a una compañía la totalidad del riesgo (las entidades suelen declarar como CIRBE la totalidad del riesgo en todas y cada una de las compañías firmantes) será ese departamento quien deberá dejar claro a la entidad que no hay 30M de riesgo (10 M en cada compañía) sino solo 10 M a nivel global. Eso supone que a efectos de negociación la tesorería central, que es quien negocia y es el interlocutor con las entidades, debe dejar claro este tipo de situaciones.

Como hemos comentado al principio, la centralización de tesorería, a cualquiera de sus niveles, es un tema complejo por las implicaciones organizativas, administrativas, de gestión e incluso fiscales que comporta. Pero es bueno ir conociendo diferentes herramientas que nos pueden ayudar a montar ese “puzzle de la centralización de tesorería”.

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