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Las palabras mágicas para el SEO

redes socialesHace unos días estaba en una reunión donde distintos expertos en marketing hablaban sobre los posicionamientos en las redes de la información que las compañías desean mostrar al mercado. Y alguien pronunció la palabra mágica: SEO (Search Engine Organization)

Y efectivamente encontré 3 palabras que hoy son punto de referencia para los motores de búsqueda. Ponerlas te asegura que estarás entre los primeros en las listas de búsqueda. O por lo menos ayuda.

La primera es “Neuro”. Hoy todo es neuro: la neuro-ciencia, el neuro-marketing, las neuro-finanzas. Y cuando analizas lo que hay detrás del concepto “neuro” encuentras que es el análisis de los “animal spirits” que ya Keynes refería, del elemento irracional que hay en todo ser humano. Cuando se habla de neuro finanzas (o finanzas conductuales) lo que se analiza son los sesgos y componentes de no-racionalidad que hay en el inversor cuando toma una decisión (como la aversión al riesgo, la aversión a las pérdidas o la aversión al arrepentimiento).  Y cuando hablamos de neuro-marketing se busca como formular un entorno que ofrezca al consumidor una “experiencia única” ( el olor de una tienda o la música ambiente) o que le haga decidirse por un producto Premium. De hecho se busca cómo y por qué el “homo economicus” puede dejar de serlo para tomar una decisión, a priori, antieconómica.

La segunda palabra es “digital”. De un tiempo a esta parte, todo debe ser digital. Y ciertamente, tras esa palabra se esconde la posibilidad de replantear los procesos de negocio y eliminar tareas con bajo o nulo valor añadido, y de mejorar esos procesos a nivel de información y de toma de decisiones. Lo que ocurre es que muchas veces se nos vende como “novedoso” algo que hace años que está disponible en el mercado. Se vende como “digitalización” la bajada de extractos diaria de las entidades financieras para controlar la posición de tesorería. O la digitalización de la documentación, con archivos multi-indexados que permiten mantener archivos caóticos de los documentos físicos. Y a veces simplemente se trata de aprovechar mejor los ERP que tenemos en la compañía, y que no han sido explotados en todas las posibilidades que tenían. No hay duda de que las empresas que actúan en un entorno B2C , tiene enfrente un reto importante de mejora en su comunicación con el cliente, de oferta de producto y servicios y de mejorar prestación de esos servicios. Pero debe llegarse más allá, en las empresas en un entorno B2B, optimizando procesos y reduciendo costes. Así que digitalización adelante, identificar que mejoras nos pueden aportar y que necesidades aún no tenemos cubiertas, pero volver a pagar por algo que ya tenemos, no.

Y la tercera palabra es “colaborativo”. Ciertamente no se ha definido todavía en detalle que quiere decir esto de “colaborativo”. Pero si miramos las áreas donde se ha desarrollado, sacamos algunos conceptos en común. Se trata de un entorno C2C, ligados básicamente a los servicios o al intercambio de bienes entre consumidores. Cuando hablo de esto recuerdo uno de los ejes de la novela “Los pilares de la tierra” de Ken Follet : el poder tener un mercado. Los monjes quieren que en su ciudad se organice un mercado por la riqueza que eso les traerá. Y lo que han conseguido las nuevas tecnologías es crear mercados, entendidos como el lugar donde oferentes y demandantes se encuentran y fijan un precio para los productos/servicios.

Hablamos de un entorno C2C, y por eso los primeros desarrollos han sido servicios de transporte o alquiler (Ubber, Blablacar, Airbnb,…). Pero ya están apareciendo nuevos entornos más referidos a productos, y ligados al concepto de servicio, hoy poco habituales pero que cada vez lo serán más (por ejemplo, necesito una taladradora 2 horas y busco a quien, en un área de 500 metros tiene una disponible y me la puede alquilar)

¿Para quién supone esto un riesgo? No para el fabricante de coches, ni al constructor de viviendas. Afecta al sector de servicios B2C que básicamente tenga su negocio protegido por una normativa legal. Lo malo es que esas protecciones comportan obligaciones, y el taxista paga unas tasas y tiene unas obligaciones, el hotel está sometido a inspecciones y más tasas, y la compañía de transporte regular más de lo mismo. Y romper esa normativa, desprotegiendo a unos y liberalizando a otros (excluyo los fenómenos de economía sumergida y de subempleo que se pueden originar) no es un tema fácil ni sencillo, por mucho que la CNMC en nombre del consumidor intente ir a una velocidad mayor de la que la reglamentación pueda ir

Así que recuerde, si quiere que su información escale puestos en las redes, no lo olvide. Use Neuro, digital o colaborativo. Y ganará posiciones en el escaparate global.

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